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sábado, 31 de diciembre de 2011

La Batalla de Llucmayor



La Batalla de Llucmajor (25 de octubre de 1349) es la batalla que tuvo lugar en la población de Llucmajor (Mallorca), en el lugar conocido desde entonces como el campo de la batalla.

En esta lucha, las tropas de Pedro IV de Aragón derrotaron a las de Jaime III de Mallorca. Tras la derrota, Pedro IV incorporó a la corona de Aragón el reino de Mallorca.

El reino de Mallorca se encontraba en un punto estratégico del Mediterráneo. Pedro IV, que pretendía expandir sus territorios hacia Grecia, no podía pasar por los territorios de Jaime III de Mallorca sin ir con cuidado.
Pedro, indignado, desembarca en Santa Ponça, y gana a las fuerzas mallorquinas, en 1343.

Acto seguido, dirige su expansión dentro de Europa continental hacia el Rosellón y Cerdaña, conquistándolos en el año 1345. Jaime huye, y vende al rey de Francia Felipe IV los territorios que le quedaban en Occitania: Carlades, Omerlades y Montpellier, y con el dinero recibido, arma un ejército, que partirá hacia Mallorca para intentar reconquistar el reino de Mallorca.

En Llucmajor se decidirá la batalla más importante de la historia del antiguo Reino de Mallorca.

Jaime III y su hijo Jaime (el futuro Jaime IV), dirigen la batalla, pero la derrota es inevitable. Jaime III muere, y Jaime IV es encarcelado. A éste último le soltarán, e intentará recuperar el reino, pero fallará rotundamente. Morirá en Soria en 1375.
Junto a Jaime fueron hechas prisioneras la reina Violante de Vilaragut y su hermana Isabel.

Jaime estuvo preso en el castillo de Játiva y en el Castillo Nuevo de Barcelona hasta el año 1362 en que fue liberado por Jaime de Santcliment.

La Batalla de Llucmajor significará la incorporación definitiva de Mallorca a la Corona de Aragón. Comenzará una época de expansión militar de Aragón a lo largo del Mediterráneo,siempre con el apoyo de algún militar, barco o marinero mallorquín.
El título de rey de Mallorca siguió siendo reclamada por la hermana de Jaime IV, Isabel.

En 1344 el rey Pedro IV había promulgado el decreto de los Privilegios de la Unión por el que se estipulaba que no se podrían separar de la Corona de Aragón los territorios del Reino de Mallorca (Juramento por las Islas).

El Reino de Mallorca conservó su denominación y sus instituciones hasta la promulgación de los Decretos de Nueva Planta (1716) que abolieron todas sus instituciones.

miércoles, 13 de abril de 2011

La Batalla de Otumba



La Batalla de Otumba fue un enfrentamiento entre las fuerzas mexicas encabezadas por Cuitláhuac contra la alianza Hispano=Tlaxcalteca liderada por Hernán Cortés que se desarrolló el 14 de julio de 1520 en los Llanos de Otompan en Otumba, México, y que correspondió a la Conquista de México llevada a cabo por los españoles. Su resultado fue decisivo para la conquista de México-Tenochtitlán.

Sin lugar a dudas este acontecimiento fue una pieza clave en la historia de México y del continente americano. Por ello a Otumba se le llega a denominar la heroica Otumba.

Tras esta victoria que inicialmente parecía imposible, los españoles pudieron retirarse a la ciudad aliada de Tlaxcala sin ser perseguidos más.

Días después el emperador azteca Cuitláhuac envió emisarios a los tlaxcaltecas proponiéndoles la paz a cambio de la entrega de Cortés y el resto de españoles, pero éstos rechazaron su idea y en su lugar acordaron una nueva alianza con los españoles para reconquistar Tenochtitlan.

Esta decision que tomaron los tlaxcaltecas fue algo indispensable para la conquista del imperio azteca y para la creacion de lo que hoy conocemos como Mexico.

miércoles, 16 de febrero de 2011

La Batalla de San Quintín



La batalla de San Quintín fue una batalla transcurrida el 10 de agosto de 1557, que se dio en el marco de las Guerras italianas entre las tropas españolas y el ejército francés, con victoria decisiva para España.

Tras haber sido invadido en 1556 el Reino de Nápoles por las tropas francesas del duque de Guisa, Felipe II ordenó a las tropas españolas que se encontraban en los Países Bajos españoles invadir Francia. La guerra abierta entre Enrique II de Francia y Felipe II de España entraba en su fase más crucial.

Una parte de las tropas españolas eran soldados de los Tercios viejos de Nápoles, por entonces bajo soberanía hispana.

Sumando a las bajas en combate la matanza de huidos, que fue muy considerable, se calcula que el ejército francés perdió unos 6.000 hombres, resultando prisioneros 6.000 más.

Entre éstos destacaban casi un millar de nobles, incluyendo al propio Montmorency, entre los cuales se hallaban los duques de Montpensier y de Longueville, el príncipe de Mantua y el mariscal de Saint André. Fueron capturadas más de 50 banderas y toda la artillería.

Los 5.000 mercenarios alemanes que se habían rendido fueron repatriados a cambio del juramento de no servir nuevamente bajo banderas francesas por un período provisional de seis meses. Las fuerzas de Felipe II apenas sufrieron trescientas bajas entre muertos y heridos.

La Batalla de Gravelinas



La Batalla de Gravelinas tuvo lugar el 13 de julio de 1558, en el pueblo de Gravelinas, cerca de Calais marcando el final de la guerra entre Francia y el Imperio español que se prolongó desde el año 1547 al 1559.

Tras la brillante actuación de Manuel Filiberto de Saboya en la batalla de San Quintín, Enrique II de Francia preparó su desquite.

Reclutó un nuevo ejército en la Picardía, que puso en manos de Louis Gonzaga Duque de Nevers; pidió ayuda naval al sultán otomano y alentó a los escoceses a invadir Inglaterra por el norte. El duque de Guisa arrebató el puerto de Calais a los ingleses y avanzó hacia la ciudad de Thionville (frontera de Flandes y Francia), ciudad que tomó el 22 de junio de 1558.

El señor de Termes invadió con otro ejército, formado por 12000 infantes, 2000 jinetes y mucha artillería, Flandes, tras pasar el río Aa por su desembocadura, conquistó Dunkerque y Nieuport y amenazando a Bruselas, de regreso a Calais por su gran ofensiva, es informado que un ejército español le iba a interceptar en el río Aa.

El resultado de la batalla no podía haber sido peor para los franceses: tan solo 1500 hombres habían conseguido huir, el resto yacía muerto o prisionero en el campo de batalla, el señor de Thermes, fue hecho prisionero. Los franceses se vieron obligados a replegarse a sus fronteras.

Tras esta nueva derrota, que se sumaba a la de San Quintín, Enrique II de Francia se vio obligado a firmar la paz con Felipe II en la llamada Paz de Cateau-Cambrésis en 1559.

jueves, 27 de mayo de 2010

La Batalla de Simancas



La batalla de Simancas fue un enfrentamiento bélico entre las tropas de una coalición cristiana encabezada por el rey de León, Ramiro II, y los moros invasores asentados en Córdoba del califa Abd al-Rahman III, junto a los muros de la ciudad de Simancas, en el que se afianzó el dominio sobre las tierras del Duero por los reinos cristianos de España, en el año 939.

Parte 1:


Parte 2:

viernes, 7 de mayo de 2010

La Batalla de Oosterweel



La batalla de Oosterweel, librada el 13 de marzo de 1567 en la ciudad del mismo nombre, al norte de Amberes (actual Bélgica), está considerada el primer combate de la Guerra de los Ochenta Años, anterior a la batalla de Heiligerlee.

Los tercios españoles bajo el mando del general Beauvoir derrotaron a un ejército de calvinistas sublevados dirigidos por Jan de Marnix, quien resultó muerto.

Los prisioneros, entre 700 y 800, fueron considerados rebeldes y ejecutados.

Guillermo de Orange, vizconde de Amberes, impidió a los habitantes de su ciudad acudir en ayuda de Oosterweel, ponderando las pocas posibilidades que tenían contra los Tercios Viejos de Infanteria Espñaola.

La Batalla de Apros



La Batalla de Apros se libró el Junio de 1305 en la Tracia, y enfrentó a los Almogávares de la Gran Compañía Catalana (Reino de Aragón) contra las tropas del Imperio bizantino.

Las tropas de la compañía, muy inferiores en número, derrotaron por completo al ejército bizantino, ocasionando al imperio una herida de la cual nunca se recuperaría.

Fracasado el sitio de Gallípoli (Abril-Junio de 1305), con la victoria de la Compañía Catalana de Oriente, el Emperador Andrónico II Paleólogo i su hijo Miguel IX Paleólogo temen la posible llegada de refuerzos para la compañía provinentes de Cataluña o Sicília, así que juntan sus fuerzas para hacer un ataque definitivo sobre estos.

Los almogávares, alertados por una espía enviada por Ramón Muntaner, salieron al encuentro del enemigo. A los tres días de marcha, la Compañía se encuentra cerca de Apros con el campamento Bizantino, donde Miguel IX Paleólogo estaría a la espera del resto de sus tropas, las cuales llegarían de noche.

Los 3.000 almogávares formaron un escuadrón de infantería en el centro flanqueado en ambos lados por la caballería. En la vanguardia dejaron un escuadrón de infantería y partieron frente al enemigo.

Los bizantinos, al ver la llegada de éstos, se pusieron en sus respectivas posiciones: la infantería en el centro, repartida en cinco escuadrones, bajo las órdenes del general Teodoro (tío de Miguel), en el lado izquierdo la caballería formada por Alanos y Turcopolos bajo las órdenes de Basila, y en el lado derecho la caballería formada por tracios y macedonios bajo las órdenes de Eteriarca. En la vanguardia se encontraba Miguel.

El primer escuadrón de almogávares se encontró con Alanos y Turcopolos, los cuales fueron repelidos y posteriormente huirían dejando a la infantería bizantina al descubierto por el flanco izquierdo, que se encontró con la carga del primer escuadrón de almogávares y parte de la caballería, mientras el resto de los almogávares cargaba por el centro.

En frente de la enbestida almogávar, la infantería cae, dándose finalmente a la fuga. La caballería de Tracia y Macedonia fue la única que pudo mantener su posición, enfrentándose con la caballería almogávar y defendiendo un escuadrón hasta que fue arrollado por el resto de almogávares entrando por el otro flanco y por el centro. En ese momento se retiraron, con una gran perdida de efectivos.

Miguel viendo que la desecha de su ejército, en un acto de valentía, cargó con 100 hombres contra los almogávares, volviendo a igualar la batalla. Miguel hizo muestra de una gran valentía y destreza, hiriendo a muchos almogávares. El co-emperador embiste contra Bernat Ferrer, marinero almogávar que entró en batalla a caballo y con ricas vestiduras y coraza fruto de las anteriores batallas, y le hiere.

El almogávar contrataca hiriendo al príncipe, el cual es socorrido por su guardia. El ejército bizantino sufrió un gran número de bajas y viendo su final, se retiran. Finalmente, los almogávares temen una posible emboscada y no persiguen al ejército bizantino.

La derrota dejó al Imperio Bizantino sin ejército y a la Corona de Aragón dominando la mayor parte de la Tracia.

La Segunda Batalla de Tapae



La segunda batalla de Tapae (101) fue la batalla decisiva de la primera guerra dacia, en la que el emperador romano Trajano derrotó al ejército del rey dacio Decébalo.

Tan pronto como Trajano se convirtió en emperador romano, planeó una campaña contra Dacia. Esta camnpaña dio como resultado la primera guerra dacia que transcurrió entre 101 y 102.

La razón usada para esta campaña fue la falta de respeto de Decébalo respecto a los romanos, y el hecho de que no consiguió respetar los acuerdos de paz alcanzados tras la Primera batalla de Tapae de 87/88.

Además de las nueve legiones romanas que ya estaban situadas en el Danubio, Trajano llevó dos más, la Legio X Gemina y la Legio XI Claudia, y creó dos legiones nuevas, la Legio II Traiana Fortis y la Legio XXX Ulpia Victrix.

Para la campaña del 101-102, Trajano dispone de 86.000 hombres repartidos entre 7 legiones y 41 cohortes mixtas (caballería más infantería) de auxiliares y algunos vexillatio de otras legiones.

El ejército reunido fue enorme, el mayor desde tiempos de Augusto y que no sería superado hasta la gran operación de Marco Aurelio en el Danubio contra los germanos.

El ejército marchó sobre Tapae donde, en esta decisiva batalla de Tapae, se atrincheró el líder dacio con unos 40.000 hombres, entre caballería sármata e infantería dacia.

Dada la inferioridad numérica de sus fuerzas, decidió jugarse el todo por el todo, preparando una encerrona a Trajano. Frente a la ciudad de Tapae atrinchero su infanteria armada con espadas curvadas, bloqueando el paso por un angosto valle, mientras en un lado oculto a los arqueros y jinetes sármatas y dacios en los bosques que bordean el camino.

Pero Trajano, previendo la situación, dividió su ejército en dos grupos. El primero dirigido por el propio emperador lo formaban las legiones Legio I Adiutrix y Legio II Adiutrix Pia Fidelis, Legio IV Flavia y Legio VII Claudia más las dos cohortes de la Guardia Pretoriana , 20 de infantería auxiliar y 30 mixtas con unas 10 alas de caballería (total: 57.000 hombres).

Esta fuerza se dirigió frontalmente hacia los 30.000 hombres de infantería que presentaba Decébalo en el estrecho paso por el que obligó a pasar a Trajano.

Varias de las cohortes auxiliares y vexillatio se ocuparon de cubrir los flancos mientras el segundo contingente dejado al mando de Tercio Juliano se internó en el bosque con las legiones Legio I Italica, Legio V Macedonica, y Legio XIII Gemina (total: 29.000 hombres) para expulsar a la caballería sármata escondida en él y neutralizar así su emboscada.

Los dacios resistieron la ofensiva romana, pero al estallar una tormenta, los dacios creyeron que era un signo de los dioses, y decidieron retirarse.

Debido a que se acercaba el invierno, Trajano decidió esperar a la primavera para seguir su ofensiva sobre Sarmizegetusa. Decébalo se aprovechó de la nueva situación, y en el invierno de 101 a 102, atacó a la provincia romana de Mesia, produciéndose un gran choque es la batalla de Adamclisi.

En el año 102, Decébalo, tras algunas escaramuzas menores, se rindió. La guerra había durado tan sólo unos meses con la victoria romana. Dacia quedó convertida en un estado tributario y aliado de Roma, por lo que varias legiones fueron acantonadas en su territorio para asegurar el dominio romano.

Aquí les dejo un excelente video sobre la conquista de los Dacios por parte del Emperador hispano-romano Trajano:








La Batalla de los Campos Cataláunicos



La Batalla de los Campos Cataláunicos (también llamada Batalla de Châlons, o Batalla de Locus Mauriacus) enfrentó en el año 451 a una coalición romana liderada por el general Flavio Aecio y el rey visigodo Teodorico I contra Atila y los hunos.

Esta batalla fue la última operación a gran escala en el Imperio Romano de Occidente y la cumbre de la carrera de Aecio. Es considerada una de las batallas más importantes de la Historia Universal.

El Imperio de Occidente era incapaz de controlar sus fronteras, que se habían vuelto permeables a todo tipo de invasiones, y los emperadores se veían obligados a reclutar a los bárbaros que penetraban en el imperio, actuando como foederati para tratar de impedir que otros bárbaros también se colasen. Aecio consiguió que además de las tropas romanas se unieran a él los visigodos, los francos y los alanos.

En la batalla, el rey Teodorico murió, y fueron sus mismos soldados los que nombraron rey de los visigodos a su hijo Turismundo, en medio de la batalla.

Aecio, Turismundo y Atila abandonaron el campo de batalla de Châlons dejando tras de sí tantos cadáveres, que según los contemporáneos las almas de los muertos siguieron luchando en el lugar durante varias noches y, durante generaciones, y aún hoy, los campesinos de la zona ssiguen desenterrando huesos, espadas oxidadas y escudos rotos cuando labran la tierra.

Aquí les dejo un muy buen video del Canal Historia sobre la Batalla de los Campos Cataláunicos:




lunes, 8 de marzo de 2010

La Batalla de Munda



La Batalla de Munda (17 de marzo del año 45 a. C.) fue una victoria de los ejércitos de Julio César sobre los pompeyanos en las llanuras del pueblo de Munda, Baetica, Hispania.

Munda constituye la última batalla de la Segunda Guerra Civil Romana.

Fue la más peligrosa y difícil de las batallas de César, que llegó a pensar incluso en suicidarse en su momento crítico.

César presentó batalla en un terreno desfavorable en grado sumo, al tener que atravesar un torrente y subir al elevado pueblo donde se había fortificado Pompeyo.

Sin embargo, la ferocidad con la que combatió la Legión X Equestris (futura Gemina) evitó que los cesarianos fueran rodeados y permitió que desplegaran su caballería. Labieno trasladó entonces sus tropas para interceptarlos, pero el movimiento fue interpretado por el resto de los pompeyanos como el inicio de la retirada, lo que precipitó el desastre.

Después de esta sangrienta victoria y la muerte de los líderes del partido pompeyano, Tito Labieno y Cneo Pompeyo Faústulo (el hijo mayor de Pompeyo el Grande), César pudo regresar a Roma y ser nombrado lider perpetuo.

Su posterior asesinato inició el proceso que pondría en marcha la Tercera Guerra Civil y que llevaría a su sobrino-nieto Cayo Julio César Octaviano a convertirse en el princeps, el primer emperador romano.

Después de la batalla de Munda, César procedió, tras un célebre discurso recriminatorio en Hispalis (Sevilla), a "castigar" a las ciudades filopompeyanas, convirtiéndolas en Coloniæ Civium Romanorum, y a recompensar a las pocas que le habían sido fieles con el estatuto de Municipium Civium Romanorum,

sábado, 6 de marzo de 2010

El Sitio de Cartagena de Indias



El sitio o batalla de Cartagena de Indias, del 13 de marzo al 20 de mayo de 1741, fue el episodio decisivo que marcó el desenlace de la Guerra de la oreja de Jenkins (1739–1748), uno de los conflictos armados entre el España y Gran Bretaña ocurridos durante el siglo XVIII.

Esta batalla supuso la mayor derrota de la historia naval inglesa, al ser vencida una colosal flota de 186 buques. La victoria de las fuerzas españolas, al mando del teniente general de la Armada Blas de Lezo, prolongó la supremacía militar española en el Atlántico occidental hasta el siglo XIX.

Los ingleses tuvieron entre 8.000 y 10.000 muertos y unos 7.500 heridos, muchos de los cuales murieron en el trayecto a Jamaica. En Cartagena había sucumbido la flor y nata de la oficialidad imperial británica.

Entre los navíos perdidos destacan seis navíos de tres puentes, 13 de dos puentes y cuatro fragatas, más innumerables barcos de transporte. Además perdieron 1.500 cañones e innumerables morteros, tiendas y todo tipo de pertrechos.

Esto suponía una grave pérdida para la flota de guerra británica, que quedó prácticamente desmantelada y tardó mucho en reponerse.

Mientras tanto, en Inglaterra se estuvo celebrando la "victoria" sin conocerse aún el desastroso final. Se acuñaron medallas y monedas conmemorativas mostrando a Lezo arrollidado ante Vernon y entregándole su espada y con la inscripción «El orgullo español humillado por Vernon».

Éstas llegaron a circular por España para la burla de los españoles. En 1742, Vernon, enterado de la muerte de Lezo, rondó de nuevo Cartagena, pero no se atrevió a atacar.

Los ingleses empezaron a preguntarse cuándo volverían los navíos y hombres que faltaban, y se descubrió la verdad, por lo que el rey Jorge II, avergonzado, prohibió a sus cronistas que hicieran mención alguna de tal suceso. Vernon murió en 1757.

En conjunto, la guerra reportó escasos éxitos y muchos problemas a Gran Bretaña, ya que al fracaso de Cartagena de Indias se sumaron varias derrotas cuando los ingleses trataron de tomar Florida.

Como resultado de esta batalla España fortaleció el control de su Imperio en América y quedó afirmado el dominio español sobre los mares durante 70 años más aproximadamente y con él la prolongación de la rivalidad marítima entre españoles, franceses y británicos hasta comienzos del siglo XIX.

lunes, 11 de enero de 2010

La Batalla de Bitonto


Obelisco conmemorativo de la victoria española.

La Batalla de Bitonto (25 de mayo de 1734) fue una victoria del ejército español al mando del conde de Montemar sobre el austríaco del Príncipe de Belmonte, en las cercanías de esta localidad italiana. Supuso el fin del dominio austriaco sobre el reino de Nápoles, y la entronización de Carlos de Borbón como rey de Nápoles y Sicilia.

Además de ser una victoria total de los españoles, que acabaron con todo el ejército austriaco, fue importante porque se obtuvo sin participación de sus aliados franceses.

La victoria española fue total. Tras nueve horas de combate, los austriacos tuvieron un millar de muertos, otros tantos heridos y más de 2.000 prisioneros.

Al día siguiente, 26 de mayo, Bitonto se rindió, y Montemar marchó sobre Bari, donde Belmonte trataba de organizar la defensa. Sin embargo, la población local obligó a los austriacos a rendirse. Los españoles capturaron al resto del ejército, 23 cañones, 15 banderas y los 24 estandartes de los regimientos de coraceros de Belmonte y Kakorsawa.

Entre los trofeos obtenidos por el conde de Montemar se encontraban los pares de timbales que habían sido ganados en Hungría y Serbia durante la guerra de Belgrado contra los otomanos. De todo el ejército austríaco, sólo lograron escapar 200 húsares. La derrota fue de tal mangnitud que el Príncipe de Belmonte tuvo que solicitar al Conde de Montemar que pusiera en libertad bajo palabra a uno de sus oficiales para que llevase a Viena la noticia de su derrota.

La Batalla de Andalien



La llamada batalla de Andalien sucedió el 22 de febrero de 1550 entre las fuerzas españolas de Pedro de Valdivia y las fuerzas mapuches. A inicios de 1550 Valdivia había llegado con 200 españoles y una multitud de yanaconas hasta el Río Biobío y en una zona pantanosa cerca de la actual Concepción acamparon y de noche fueron atacados por sorpresa por un gigantesco ejército mapuche al cual apenas lograron rechazar por el uso de armaduras, armas de fuego y caballos que desalentaron a los mapuches. Posteriormente los españoles y sus aliados fundaron el fuerte Penco.

En la Batalla se enfrentaron 200 españoles (100 soldados de a pié y 100 soldados de caballeria) y unos 300 aliados indios contra 20.000 guerreros mapuches.

La Batalla de Isla Terceira



El combate naval de Terceira, también conocida como Batalla de Ponta Delgada, Batalla de Vila Franca, y Batalla de San Miguel tuvo lugar el 26 de julio de 1582 en aguas de la isla Terceira o Isla de San Miguel, en las Azores entre una escuadra española de 26 naves, al mando de don Álvaro de Bazán, y otra escuadra francesa de 60, al mando del almirante Philippe Strozzi, terminando con una aplastante victoria para los españoles. Esta fue la primera batalla naval de la Historia en la que participaron galeones de guerra.

En 1580, tras la muerte sin sucesión del rey Sebastián I de Portugal en la batalla de Alcazarquivir, y el posterior fallecimiento de Enrique I el Cardenal, Felipe II de España fue reconocido como rey de Portugal, con el nombre de Felipe I de Portugal, por las Cortes de Tomar.

Este nombramiento no fue demasiado bien aceptado en Francia ni Inglaterra, por el poder que significaba para la casa de Austria, por lo que apoyaron la causa de Don Antonio, Prior de Crato, que también pretendía la Corona de Portugal. Con esto intentaban evitar la unión de los imperios coloniales de España y Portugal, lo que convertía a Felipe II en uno de los monarcas más poderosos de la Historia.

La flota española estaba mandada por el gran marino militar Álvaro de Bazán, Marqués de Santa Cruz y Capitán General de las Galeras de España. Mandaba dos galeones del rey, 10 naos guipuzcoanas, ocho portuguesas y castellanas, 10 urcas flamencas y una levantisca, así como cinco pataches. Pero dos de las urcas desaparecieron en la noche del 24 de julio, tres naves se demoraron en Lisboa, la levantisca llegó tarde y uno de los pataches había sido apresado, por lo que, en el momento del combate, sólo tenía 25 bajeles de guerra.

El mando de la flota francesa lo tenía Felipe Strozzi, hijo de Pedro Strozzi, Mariscal de Francia, y le secundaba Charles de Brisac, Conde de Brisac, también hijo de Mariscal de Francia. Se encontraba en ella D. Francisco de Portugal, conde de Vinioso. Llevaban 60 navíos con 6.000 a 7.000 infantes y arbolaban la bandera blanca con la flor de lis dorada.

Por parte española hubo 224 muertos y 550 heridos, y, aunque no se perdió ningún barco, todos quedaron con averías.

Por parte francesa se perdieron 10 navíos grandes, y se calcula que hubo unos 2.000 muertos, entre ellos el general Felipe Strozzi.

El día 30 fondea la escuadra española en Villafranca, desembarcando heridos y prisioneros y empezando sus reparaciones.

Se inicia un juicio contra los prisioneros, acusándoles de piratas, ya que España y Francia estaban oficialmente en paz. Los franceses alegaron no ser piratas, y que tenían despachos del rey de Francia, pero D. Álvaro dio por falsos esos documentos, condenándoles a muerte. El 1 de agosto, en Villafranca, fueron degollados 28 señores y 52 caballeros, y ahorcados los soldados y marineros de más de 18 años de edad.


lunes, 16 de noviembre de 2009

La Batalla de Pensacola



La Batalla de Pensacola (o de Panzacola), desarrollada en Pensacola (EE. UU.), marcó la culminación del esfuerzo de España para reconquistar las Floridas del dominio inglés, en el contexto de la Revolución americana.

Por el Tratado de París, de 1763, España cedió a Inglaterra las Floridas, a cambio de la Luisiana, que Francia no podía mantener. En 1781, las dos potencias se encontraban nuevamente en guerra, pero las noticias de la ruptura de hostilidades llegaron a los territorios españoles antes que a los ingleses, por lo que el gobernador de la Luisiana, Bernardo de Gálvez decidió dar un audaz golpe de mano para recuperar el territorio cedido. Conquistó primero Mobila (o Movila), tras la batalla del Fuerte Charlotte, y luego se dirigió hacia Pensacola.

Para hacer frente a los ingleses, Gálvez reunió tropas venidas desde distintos puntos del Imperio y abastecimientos adicionales de Cuba, la Luisiana y otras partes.

Su ejército aumentó a 7.000 hombres, lo que, para la época, era considerable. Dicho ejército se componía de soldados blancos, negros, mestizos e indios

Poco tiempo después, Gálvez se apoderó de la isla Nueva Providencia en las Bahamas, abortando el último plan británico de resistencia, manteniendo el dominio español sobre el Caribe y acelerando el triunfo de las armas norteamericanas. Siendo Jamaica el último reducto inglés de importancia en el Caribe, Gálvez se dispuso a organizar un desembarco sobre la isla y sumarla a los territorios bajo soberanía española, pero en mitad de los preparativos lo sorprendió el fin de la guerra.

Batalla de Baton Rouge



La Batalla de Baton Rouge (Louisiana) fue una importante victoria española en septiembre de 1779 durante la Revolución americana. Baton Rouge fue el segundo enclave británico en caer en manos españolas durante la campaña de Bernardo de Gálvez hacia el Oeste de la Florida.

Avanzando con sus tropas desde Fort Bute, Gálvez llegó a Baton Rouge el 20 de septiembre descubriendo una plaza bien fortificada que contaba con alrededor de 300 soldados regulares. A tiro de la artillería de la fortaleza, era impracticable el uso frontal de la propia artillería para avanzar sobre la ciudad; dada la situación Gálvez se dispuso a hacer una treta al enemigo desde un bosque cercano situado al norte, alarmando a la ciudad desde allí. Los Británicos giraron las armas y lanzaron andanadas hacia esa zona; por su parte los españoles cubiertos por el abundante follaje de los árboles, solo sufrieron tres bajas. Mientras tanto, ingenieros y zapadores de Gálvez crearon una línea de trincheras y establecieron zonas de tiro seguras. Entonces decidió movilizar sus efectivos nuevamente hacia el fuerte.

Los británicos resistieron tres horas de feroz lucha y finalmente se rindieron. Los términos de la capitulación establecidos por Gálvez incluían también la rendición de los 80 infantes regulares del cercano Fort Panmure, hoy día Natchez. De esta forma se despejaba completamente el estuario del Mississippi de fuerzas inglesas, poniendo el gran curso navegable del río bajo control aliado. La victoria española permitió que, pocos días más tarde, los soldados de los Estados Unidos pudieran navegar hacia el Lago Pontchartrain con su bendición y expulsar a las fuerzas británicas restantes de sus aguas.

Batalla de Cornualles



Tras el asesinato de Enrique III de Francia, la corona francesa recayó en el protestante Enrique III de Navarra. La Liga Católica, el papa Sixto V y el rey Felipe II de España se negaron a reconocerle como rey de Francia. Así, el rey español envió en 1590 una expedición al país galo al mando de Juan del Águila.

Los ingleses, como protestantes y enemigos de España por la guerra que había comenzado en 1585, apoyaron a Enrique de Navarra y enviaron tropas a Francia.

La expedición de Amésquita fue una de las pocas veces en que soldados españoles desembarcaron en Inglaterra (pero no la única).

Esta victoria, unida a una serie de derrotas inglesas, facilita la hegemonía española en Europa al firmar el tratado de Londres de 1604 durante varios años más.

En la batalla participaron 4 galeras españolas (Capitana, Patrona, Peregrina y Bazana), las cuales quedaron a flote, contra un Galeon ingles, el cual se undio durante la batalla debido a los cañones españoles.

Batalla de las Navas de Tolosa




La Batalla de Las Navas de Tolosa, conocida simplemente como «La Batalla» en las crónicas de la época, tuvo lugar el 16 de julio de 1212 cerca de la población jienense de Las Navas de Tolosa. La victoria permitió extender los reinos cristianos, principalmente el de Castilla, hacia el sur de la Península Ibérica, entonces dominada por los moros.

En la Batalla se enfrentaron 70000 españoles, de los que 2000 dieron su vida por expulsar a los moros de España, contra 125000 moros de los que solo sobrebivieron 35000.

Como consecuencia de esta batalla, el poder musulmán en la Península Ibérica comenzó su declive definitivo y la Reconquista tomó un nuevo impulso que produjo en los siguientes cuarenta años un avance significativo del Reino de España.

En recuerdo de esa gesta, el rey de Navarra incorporó las cadenas moras a su escudo de armas que asimismo aparecen en el cuartel inferior derecho del escudo de España.

La fortaleza de Calatrava la Nueva, cerca de Almagro, fue construida por los Caballeros de la Orden de Calatrava, utilizando prisioneros moros de la batalla de Las Navas de Tolosa, de 1213 a 1217.

Batalla de Covadonga

PINTURA DE DON PELAYO EN LA CUEVA DE COVADONGA.



La batalla de Covadonga tuvo lugar en 722 en Covadonga (España), un paraje próximo a Cangas de Onís (Asturias), entre el ejército español a las ordenes del Rey Don Pelayo y tropas moras, que resultaron derrotadas. Esta acción bélica se considera como el arranque de la Reconquista.

En la batalla se enfrentaron unos 300 españoles frente a aproximadamente entre 100 y 1400 moros.

Las tropas sarracenas fueron diezmadas, obligando a Munuza a escapar de Gijón, donde se hallaba en ese momento. No logró huir el gobernador musulmán dado que él y sus tropas encontraron la muerte. Un centenar de hombres comandados por Pelayo habían ocupado la célebre cueva de Covadonga, atacando desde allí a las desconcertadas tropas moras. Al Qama halló la muerte en este lance, mientras que sus fuerzas sufrieron grandes pérdidas en su desordenada huida, al caer sobre ellos una ladera debido a un desprendimiento de tierras, probablemente por las tropas españolas.

lunes, 9 de noviembre de 2009

La Batalla de Lepanto



La batalla de Lepanto fue un combate naval de enorme importancia que tuvo lugar el 7 de octubre de 1571 en el golfo de Lepanto, frente a la ciudad de Naupacto, situado entre el Peloponeso y Epiro, en la Grecia continental.

Se enfrentaron en ella los turcos otomanos contra una coalición cristiana, llamada Liga Santa, formada por España, Venecia, Génova y la Santa Sede. Los cristianos resultaron vencedores, salvándose sólo 30 galeras turcas. Se frenó así el expansionismo turco por el Mediterráneo occidental.En esta batalla participó Miguel de Cervantes, que resultó herido, sufriendo la pérdida de movilidad de su mano izquierda, lo que valió el sobrenombre de «manco de Lepanto».