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viernes, 30 de diciembre de 2011

Legio IX Hispana



La Legio IX Hispana (Novena legión «hispana»), también Legio IX Hispana Macedonia Victrix), fue una legión romana creada a mediados del siglo I a. C., junto con la VI.ª, la VII.ª y VIII.ª por Pompeyo en Hispania en el año 65 a. C.2 César la dirigió por vez primera como gobernador de la Hispania Ulterior en el 61 a. C.

Se la llevó a la Galia alrededor del año 58 a. C., donde estuvieron presentes durante toda la Guerra de las Galias.

Aunque creada por Pompeyo, se decantó por César en la guerra civil que estos sostubieron.

Luchó en las batallas de Dyrrhachium (actual Durrës) y de Farsalia el 48 a. C., y en la campaña africana del año 46 a. C.

Después de la victoria final César licenció a sus legionarios y asentó a los veteranos en Picenum.
Tras el asesinato de Julio César, Octavio volvió a llamar a los veteranos de la IX para luchar contra la rebelión de Sexto Pompeyo, combatiendo en la batalla de Nauloque (Sicilia). Después de derrotar a este fue destinada a la provincia de Macedonia.

En 31 a. C., desatada la guerra civil entre Marco Antonio y Octavio, volvió a tomar parte por este último y luchando a su lado en la batalla naval de Actium.
Se desconoce cual era su estandarte aunque posiblemente fuera un toro, como otras legiones cesarianas.

Con Octavio ya Augusto y emperador, la legión fue enviada a la Hispania Tarraconensis para participar junto a otras siete en las importantes y largas campañas contra los cántabros (25–13 a. C.). Su sobrenombre de Hispana fue ganado probablemente por sus acciones durante este periodo.

Después de esto la legión fue trasladada la frontera del Rin ante la necesidad de concentrar tropas para proteger el frente de las tribus germánicas.

En el año 9, la IX fue estacionada de forma permanente en Panonia, si exceptuamos un corto período entre 17 y 24 en que, por orden de Tiberio, tomó parte en la guerra contra Tacfarinas en Mauritania, acompañada por la Cohors XV Voluntariorum.

En el 43 participó en la invasión de Britania conducida por el emperador Claudio y el legado imperial Aulo Plaucio.
Bajo el mando del gobernador proconsular Cayo Suetonio Paulino la legión participó en la campaña contra la reina Boudicca (61 D.C.), intentando romper el cerco de Londinium (actual Londres).

En 120 la Legio VI Victrix reemplaza a la Legio IX Hispana en York. Durante mucho tiempo fue desconocida su historia a partir de esta fecha, lo que dio lugar incluso a elaborar leyendas sobre su «misteriosa desaparición» entre los Scotti en sucesivas novelas de recreación histórica, como la muy popular de R. Sutcliff The Eagle of the Ninth, de 1954 muchas veces reeditada, cuya adaptación cinematográfica se estrenó en 2011.

Sin embargo, la leyenda se demostró como tal, ya que a partir de 1970, con el hallazgo de diversas inscripciones, pudo acreditarse que la legión IX (o VIIII, como aparece en los epígrafes) había sido trasladada desde Britannia a los alrededores de Noviomagus, ciudad de los Bátavos (actual Nimega, Holanda), donde estuvo acuartelada al menos hasta 131 d. C., cuando fue enviada a Oriente.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Ciudad Romana de Los Bañales







El yacimiento arqueológico de los Bañales es uno de los principales yacimientos arqueológicos de Aragón, se halla en el término municipal de Uncastillo, Zaragoza, rodeado por las localidades Layana, Sádaba y Biota.

En 1931 fue declarado Tesoro Artístico Nacional y Bien de Interés Cultural por la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985.

Los Bañales fue una zona muy romanizada, como se desprende de los numerosos restos encontrados en la Comarca, como son: restos de las construcciones hidráulicas a lo largo del río Riguel; las villae en un radio inferior a 5 km. Los mausoleos de los Atilios y el de la Sinagoga en Sádaba; una vía que debió discurrir por la zona comunicando Caesaraugusta y Pompaelo y cuya presencia la atestigua los miliarios hallados; el bustum de Biota; el sarcófago romano-cristiano encontrado en las proximidades de la ermita de San Román de Castiliscar y los numerosos vestigios encontrados en Sofuentes, en especial los del cerro Ladrero, entre otros.

No se conoce su nombre, aunque se han barajado los de Clarina, Muscaria, Atiliana, la Munda… A la ciudad actualmente se la conoce como Bañales, por la ermita del S. XVIII construida en el yacimiento y dedicada a “Nuestra Señora de los Bañales”.
Se cree que “Bañales” era una ciudad residencial de época imperial, siglos I- IV, asentada sobre pueblo Ibero.

Dentro del núcleo urbano, se pueden distinguir dos zonas: la zona monumental o pública, donde se encuentran el foro, las termas, el acueducto y el templo; y la zona residencial, asentada sobre el pequeño cerro conocido como Pueyo de los Bañales.

viernes, 7 de mayo de 2010

El Muro de Adriano





El Muro o Muralla de Adriano es una antigua construcción defensiva de la isla de Gran Bretaña, levantada entre los años 122-132 por orden del emperador romano Adriano para defender el territorio britano sometido, al sur de la muralla, de las belicosas tribus de los pictos que se extendían al norte de la misma, en lo que llegaría a ser Escocia tras la invasión de los escotos provenientes de Irlanda.

La muralla tenía como función también mantener la estabilidad económica y crear condiciones de paz en la provincia romana de Britania al sur, así como marcar físicamente la frontera del Imperio.Hoy día aún subsisten importantes tramos de la muralla.

Este limes fortificado se extendía durante 117 km desde el golfo de Solway, en el oeste, hasta el estuario del Tyne en el este, y estaba flanqueado por las poblaciones de Pons Aelius (actual Newcastle) y Maglona (Carlisle).

La muralla en sí estaba construida en su totalidad con sillares de piedra, tenía un grosor de 2,4 a 3 m y una altura de entre 3,6 y 4,8 m. Contaba con 14 fuertes principales y 80 fortines que albergaban guarniciones en puntos claves de vigilancia, así como un foso en su parte septentrional de 10 m y un camino militar que la recorría por su lado meridional.

Más al sur del camino militar construyeron otro foso con dos terraplenes de tierra para proteger la muralla de ataques desde el sur. Su nombre se usa en ocasiones como sinónimo de la frontera entre Escocia e Inglaterra.

Aquí les dejo un video del Canal Historia, sobre el Muro de Adriano:








Los Frumentarii



Un frumentarius (en plural frumentarii) era un soldado romano miembro de una legión con la categoría de miles principalis y doble sueldo duplicarius, creado a finales del siglo I o principos del II por el emperador Hispano-romano Adriano.

Realizaba funciones de enlace entre la unidad a la que pertenecía y el gobierno imperial.

Su misión se amplió progresivamente a la de espionaje político y, por tanto, a la de policía política y policía secreta.

Dependían directamente del Prefecto del Pretorio, y cuando estaban en Roma, permanecían acuartelados con la Guardia Pretoriana en las dependencias del castra pretoria.

A principios del siglo III, Septimio Severo construyó para ellos un alojamiento especial llamado castra peregrina.

Los frumentarii desaparecieron a finales del siglo III, al realizarse las reformas militares de Diocleciano y Constantino I.

lunes, 3 de mayo de 2010

El Miliario o Piedra Miliar



Miliario de Nerón en la Vía de la Plata en el Municipium Cáparra, Norte de Cáceres.

Un miliario o piedra miliar (procedente del latín miliarium) es una columna cilíndrica, oval o paralelepípeda que se colocaba en el borde de las calzadas romanas para señalar las distancias cada mil passus (pasos dobles romanos) es decir, cada milla romana, lo que equivale a una distancia de aproximadamente 1.481 metros.

Solía ser de granito, con una base cúbica o cuadrada y medía entre 2 y 4 m de altura, con un diámetro de 50 a 80 cm.

Los primerios miliarios conocidos datan del período final de la República romana, pero la inmensa mayoría de los conservados fueron realizados bajo el Alto Imperio y, en menor medida, en los siglos III y IV.

La mayor parte de los miliarios llevaban inscripciones grabadas directamente, dependiendo de la importancia de la calzada o de la cercanía o alejamiento de Roma, o de las ciudades de origen y destino.

La inscripción constaba siempre de una serie de partes bien definidas:

1º.- El título completo del emperador bajo cuyo mandato se construía o modificaba la calzada.

2º.- La distancia hasta Roma o la localidad más importante de la vía.

3º.- El gobernador o la unidad militar responsable de las obras en la calzada.

4º.- La expresión refecit o reparavit si se trataba de una obra de mantenimiento de la vía.

Pensadas, primero, para uso militar, serán el origen de la expansión económica del Imperio, y después de su final, facilitando las grandes invasiones de los pueblos bárbaros.

En España, aún hoy, pueden encontrarse algunas de estas "señales de trafico" del periodo romano español.

viernes, 9 de abril de 2010

El Puteal de la Moncloa



El Puteal de la Moncloa, también conocido como Puteal de Madrid, es un brocal de pozo (puteal en latín) realizado en la Antigua Roma en el siglo I d. C perteneciente a los fondos del Museo Arqueológico Nacional de España.

El Puteal ha tenido tradicionalmente una especial significación por la relación que establecieron los investigadores entre sus relieves y los del Partenón, habiéndose usado hasta hace poco para reconstruir el perdido grupo central del frontón oriental de dicho templo, si bien estudios más recientes han puesto de manifiesto importantes diferencias entre ambas obras, tanto estilísticas como iconográficas.

Por otro lado la calidad del Puteal está muy lejos de la de las esculturas de Fidias, siendo obra de un taller neoático de segunda categoría.

La primera referencia documental sobre la pieza se remonta a 1654, cuando pertenecía a la reina Cristina de Suecia.

Al morir ésta pasó a su secretario, Azzolino, luego al sobrino de éste, Pompeo, después a Livio Odescalchi y de él al príncipe d'Erba, cuya colección de escultura fue adquirida por Felipe V.

Realizado en mármol, está decorado con relieves que narran dos mitos griegos: el nacimiento de Atenea en el Olimpo y el de las Moiras o Parcas, las encargadas de tejer el destino de dioses y hombres.

La pieza pertenece a la colección del Museo Arqueológico Nacional de España, con sede en Madrid, en el que tiene el número de inventario 2691.

lunes, 8 de marzo de 2010

La Bética - España Romana



La Bética (en latín Baetica) fue una las tres provincias romanas que existieron en la península ibérica, llamada por los romanos Hispania. Tomó su nombre del río Betis (en latín Baetis), llamado en la actualidad río Guadalquivir y su capital era Córduba, la actual ciudad española de Córdoba.

La Bética tuvo una importantisima aportación al conjunto del Imperio romano, tanto económica como cultural y política.

En el terrero económico fue muy significativa la extracción de minerales (oro, plata, cobre y plomo) y la agricultura, con la producción y exportación sobre todo de cereales, aceite y vino, éstos dos últimos especialmente famosos en todo el Imperio junto con el garum (salsa de tripas de pescado).

En el terreno político, la Bética fue durante mucho tiempo una provincia senatorial que, debido a su alto grado de romanización, dependía del poder político del Senado, no del poder militar del Emperador.

En ella se libró la decisiva batalla de Munda entre populares y optimates, partidarios de César y Pompeyo respectivamente.

Además dio a Roma los emperadores Trajano y Adriano, naturales de Itálica, y al filósofo Séneca.

La Bética comprendía más del 75% del territorio de la actual Andalucía y una parte de Extremadura: la mayor parte de las provincias completas de Huelva, Sevilla, Cádiz, Málaga y Córdoba, la mitad occidental de las de Granada y Jaén, una quinta parte de la de Almería y parte del sur de Badajoz).

La asimilación de la cultura romana también propició una temprana cristianización, que a arraigó fuertemente en las zonas costeras y que fue marcando un nuevo desarrollo cultural en toda la Península Ibérica. En el siglo IV el Cristianismo pasó a ser tolerado en el Imperio y después proclamado religión oficial y única permitida, celebrándose en tierras béticas el Concilio de Elvira, hito fundamental en la Historia del Cristianismo en España, al que asistieron once obispos béticos, de un total de diecinueve asistentes.

El Arco de Bará



El Arco de Bará, es un arco de triunfo construido por los Hispano-Romanos a unos 20 kilómetros al nordeste de Tarragona, cerca de la localidad de Roda de Bará.

El arco de Bará es uno de los elementos del «Conjunto arqueológico de Tarraco», declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El arco está situado sobre el trazado de la Vía Augusta. Es un arco honorífico constituido por un cuerpo central sobre un podio, decorado con falsos pilastres acanalados que culminan en capiteles corintios.

Tiene una única obertura en arco de medio punto. La parte superior de la construcción tiene un entablamento formado por arquitrabe friso y cornisa. Está construido con piedra calcárea, probablemente de algún yacimiento cercano.

La construcción del monumento deriva del testamento de Lucio Licinio Sura y se hizo en el reinado de Augusto, sobre el año 13 a. C. La inscripción que se conserva dice: «Ex testamento Lucio Licinio Lucio filii Sergia tribu Surae consa[...]». Lo erigió para marcar los límites territoriales y terminar con las disputas entre los reinos iberos de la zona, ilérgetes y cosetanos.

jueves, 18 de febrero de 2010

Las Calzadas de Hispania


PRINCIPALES CALZADAS HISPANAS

Dentro de las infraestructuras de uso civil hispanas, destacan por su importancia las calzadas , que vertebraron el territorio peninsular uniendo desde Cádiz hasta los Pirineos y desde Asturias hasta Murcia, cubriendo los litorales mediterráneo y atlántico a través de las conocidas «vías». Por ellas circulaba un comercio en auge, alentado por la estabilidad política del territorio a lo largo de varios siglos.

De entre estas vías, las más importantes eran:

a.- La "Via Augusta", llamada anteriormente "Via Herculea", ya que llegaba hasta las "Columnas de Hércules" o Estrecho de Gibraltar. También se la conocía con el nombre de "Via Exterior". Seguía el litoral mediterráneo, pasando por Barcino (Barcelona), Tarraco (Tarragona), Carthago Nova (Cartagena), y llegaba hasta Gades (Cádiz). Tenía ramales, como el que conducía a Hispalis (Sevilla).

b.- La "Via Lata" o "Camino de la Plata" como se la conoce hoy día, unía Asturica (Astorga) con Emerita Augusta (Mérida) y pasaba por Salmantica (Salamanca). Se prolongaba hacia el sur hasta Hispalis.

c.- Otra vía unía estas dos por el Norte de Hispania, pasando por Caesar Augusta (Zaragoza) y Virobesca (Briviesca) para llegar hasta Asturica. Se dice que esta vía tenía por objeto llegar con facilidad a las minas de metales preciosos de las montañas de León, sobre todo de oro.

CONSTRUCCIÓN DE LAS VIAS

viernes, 5 de febrero de 2010

El Gladius Hispaniensis


1-Gladius.
2-Gladius Hispaniensis.

Gladius es el término romano utilizado para designar la espada. Hoy en día se aplica a la típica espada de la Antigua Roma utilizada por las legiones. Tenía una longitud aproximada de medio metro (aunque se podían hacer a medida del usuario) y una hoja recta y ancha de doble filo.

Los soldados romanos eran prácticos a la hora de matar a sus enemigos: con hundir la punta de la gladius 5 centímetros en el cuerpo del adversario era suficiente.

Pero cuando Roma llega a España, durandte la segunda guerra púnica, se enfrentara a una espada que servía tanto para la estocada como para el tajo, una espada que fué conocida en todo el mundo antiguo como "la espada que aterrorizó a Roma", la Falcata.

Así que los romanos no tardaron en crear un híbrido entre la Falcata y la Gladius, fabricada con el excelente acero español, una espada de la que se dice que ninguna otra arma ha matado a más hombres en la historia del Mundo hasta la llegada de las armas de fuego. Y es cierto, pues causó más muertes en sus 400 años de historia que todas las armas juntas en todas las guerras durante la Edad Media.

Esta excelente espada fué El Gladius Hispaniensis, La Espada Española.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

La Hispania Romana





Lo que se inició a finales del siglo III a. C. como una invasión estratégica para cortar las líneas de abastecimiento cartaginesas que sostenían la invasión de la Península Itálica por Aníbal durante la Segunda Guerra Púnica, pronto pasó a ser una invasión de conquista que en unos doce años había expulsado por completo a las fuerzas cartaginesas de la Península.

Sin embargo, Roma aún tardaría casi dos siglos en dominar la totalidad de la Península Ibérica, debido principalmente a la fuerte resistencia que los pueblos iberos y celtiberos ofrecieron a los invasores.

Al tiempo que Roma establecía su dominio sobre la Península Ibérica, también importaba a la misma su particular forma de entender la vida: su economía, su legislación, las infraestructuras que les permitieron crear y conservar un imperio y las manifestaciones artísticas de todo tipo. De todo ello se conserva hoy un importante legado no sólo arqueológico, sino también cultural, que aún hoy permanece en las lenguas romances habladas en España y Portugal, descendientes directas del latín.

De hecho, tras el periodo de conquistas, Hispania se convirtió en una parte fundamental del Imperio romano, proporcionando a éste un enorme caudal de recursos materiales y humanos, y siendo durante siglos una de las partes más estables del mundo romano y cuna de algunos gobernantes del imperio.